Experiencia de cata

Los Vinos
del Mundo

¡Nada mejor que dar la vuelta al mundo para ampliar los conocimientos de quienes disfrutan de la cata! Para este estuche hemos seleccionado cuatro vinos que representan lo mejor de distintas partes del mundo. Variedades de uva clásicas que evocan paisajes con su carácter único. ¡Abróchate el cinturón, que despegamos!

Introducción al arte de la cata

Para empezar, te ofrecemos una breve introducción al arte de la cata de vinos para que descubras todos sus secretos.

Y para ello, ¡nada mejor que un experto en la materia!

Alemania - Weingut Wittman

Villa Maria Private Bin Sauvignon blanc

Argentina - Casarena

Marruecos - Domaine des Ouled Thaleb

Unas últimas palabras del sumiller

Esperamos que hayas disfrutado de la cata 🍷

Calcula tu puntuación:

Te gusta el vino, pero parece que tú no le gustas a él. Por mucho que huelas los corchos para detectar posibles defectos, solo percibes olor a corcho. Observas, pero no ves nada; hueles, pero no percibes nada; paladeas, pero no saboreas nada… ¿Se hace el rosado mezclando vino tinto y blanco? Aún te queda un largo camino, ¡pero con práctica y catas lo conseguirás!

No te faltan ganas de convertirte en un auténtico maestro de la cata, sino práctica. Aspiras a ser sumiller, de eso no hay duda, pero aún no tienes los sentidos lo bastante afinados y todos los vinos te saben parecidos. Pero no te desesperes: si Beethoven pudo convertirse en un virtuoso de la música siendo sordo, hay esperanza de que algún día puedas distinguir un chardonnay de un champán. Entrena el olfato y el paladar: ¡esa es la clave!

Puede que pases demasiado tiempo descifrando la etiqueta y no el suficiente analizando el contenido de tu copa INAO. Pero tienes espíritu aventurero: sientes curiosidad por todo y exploras sin miedo la selva de la vid a golpe de machete. Te equivocas, te pierdes, te caes, pero siempre vuelves a levantarte. Tienes el entusiasmo de quien aspira a ser enólogo: no te desanimes, ¡vas por la buena ruta del vino!

Formas parte del selecto círculo de los amantes de las buenas botellas. Aunque todavía no seas un gran maestro de la cata, tienes la disciplina y la curiosidad necesarias para llegar a serlo. Puede que aún no distingas las sutiles notas de yuzu al final de la segunda fase olfativa de un vino poco conocido y de marcada mineralidad, pero sabes perfectamente lo que te gusta y lo que no. ¡Y eso ya es mucho!

La precisión con la que catas los vinos roza la brujería. ¡Cualquiera diría que te caíste en una barrica de roble de pequeño! Destacas en el arte de la enología, dominas las técnicas más avanzadas y tienes los sentidos tan afinados como los de un sumiller profesional. Tienes mucha experiencia, por no decir que tienes mucha botella… ¡Ya estás muy cerca de alcanzar la excelencia absoluta!

Eres el Mozart de la cata, el Picasso de las bodegas de Pomerol, ¡el Einstein del maridaje de un Savagnin añejo con comté curado durante 36 meses y unos granos de sal! De un vistazo, distingues la mourvèdre de la tannat. La sutileza de tus sentidos ha alcanzado cotas divinas: detectas los aromas más insólitos en cualquier botella en cuestión de segundos. Has pasado al otro lado: ya no catas el vino, escribes su destino.