La selección del estuche
Desde el "encabezado" hasta el hielo, pasando por el mar, hemos reunido en este estuche cuatro de los métodos de vinificación más extraordinarios.
Con esta selección fuera de lo común, descubrirás lo más sorprendente que el vino puede ofrecerte...
La degustación
Consejo de experto: existe un orden óptimo para degustar los vinos. Se empieza por los espumosos, después los blancos y rosados, luego los tintos y, por último, los dulces. La idea es ir aumentando la intensidad para estimular las papilas gustativas sin saturarlas.
Los vinos se presentan en el orden óptimo de degustación.
Preparar la degustación
• Nuestros estuches de degustación están pensados para ofrecerte una experiencia óptima. ¡Tú decides si prefieres degustar todos los vinos del estuche de una vez o repartir la experiencia entre varias veladas!
• La capacidad de nuestros frascos se ha elegido para que 2 personas puedan degustar los vinos incluidos.
• Ten en cuenta que no todos deben servirse a la misma temperatura. Te invitamos a consultar la temperatura ideal de degustación indicada en el folleto del estuche o en la ficha de presentación de los vinos que encontrarás a continuación.
Una buena copa influye mucho en cómo percibimos el vino, ya que su forma determina factores como la concentración de los aromas hacia la nariz en la parte superior de la copa, la aireación del vino, que depende de la superficie en contacto con el aire, y también su temperatura, según la superficie de contacto entre el vino y la copa.
Para empezar, te recomendamos utilizar copas "INAO", cuya forma se ha diseñado científicamente para garantizar una degustación óptima de todo tipo de vinos.
Si no tienes, cualquier copa con forma de "tulipán" servirá perfectamente para que los aromas se desarrollen en la copa y se concentren hacia la nariz.
Un paquete de crackers naturales sin sal servirá perfectamente para limpiar el paladar entre un vino y otro. La harina que contienen ayuda a absorber el sabor del vino anterior y a refrescar las papilas gustativas sin dejar otro sabor en la boca.
También sirve cualquier alimento de sabor neutro: pan, pretzels y, sobre todo, ¡agua! Así se puede evitar la "fatiga del paladar", que aparece cuando se acumulan demasiados sabores a la vez.
Las etapas de la degustación
• Indicios sobre la edad del vino
Inclina la copa sobre una superficie blanca para distinguir un vino joven de otro más viejo.
• Indicios sobre el contenido de alcohol y glicerol y el azúcar residual
Mantén la copa ligeramente inclinada y gírala suavemente para ver cómo se forman gotitas que descienden por la pared. Son las lágrimas (o piernas) del vino.
• La primera nariz
Inclina la copa 45° y acércala a la nariz sin agitarla para percibir los primeros aromas.
Esta etapa sirve, sobre todo, para detectar defectos del vino: olor a corcho, olor a vinagre, oxidación o reducción.
• La segunda nariz
Haz girar el vino dentro de la copa durante unos segundos para airearlo y liberar así los aromas secundarios.
En esta etapa deberían aparecer otros aromas menos volátiles.
Toma un pequeño sorbo de vino y hazlo circular con la lengua para que llegue a todas las zonas de la boca y puedas percibir todos sus sabores.
La técnica definitiva es la retronasal: consiste en aspirar un poco de aire por la boca mientras mantienes el vino en ella y después expulsarlo por la nariz.
Luego puedes tragar el vino o escupirlo en un recipiente pequeño preparado para ello.
El rincón de los entendidos
¿Sabías que, en su obra maestra «Alrededor de la Luna», el escritor Julio Verne enviaba a sus 3 protagonistas a explorar la Luna?
Los personajes celebran la misión brindando con un Nuit Saint George en el satélite. Para rendir homenaje al novelista, Neil Armstrong dejó una etiqueta de vino en la Luna durante su exploración. ¡Todavía sigue allí!