La selección del estuche
¡Nada mejor que dar la vuelta al mundo para ampliar tus horizontes enológicos!
En este estuche hemos seleccionado cuatro vinos que representan lo mejor de distintas partes del mundo. Con variedades de uva clásicas cultivadas en regiones poco habituales, ¡la combinación promete sorprender!
La degustación
Consejo de experto: Hay un orden óptimo para degustar los vinos. Se empieza por los espumosos, después los blancos secos y rosados, luego los tintos del menos al más tánico y, por último, los dulces y licorosos. La idea es aumentar gradualmente la intensidad para estimular las papilas gustativas sin saturarlas.
Los vinos se presentan en el orden óptimo de degustación.
Preparar la degustación
• Nuestros estuches están diseñados para ofrecerte una experiencia de degustación óptima. ¡Tú decides si quieres degustar todos los vinos del estuche de una vez o repartir la experiencia entre varias veladas!
• La capacidad de nuestros frascos está pensada para que 2 personas puedan degustar los vinos.
• Ten en cuenta que no todos deben beberse a la misma temperatura. Te recomendamos consultar la temperatura ideal de degustación indicada en el folleto del estuche o en las fichas de los vinos que encontrarás a continuación.
Una buena copa influye mucho en la percepción del vino, ya que su forma determina aspectos como la concentración de los aromas hacia la nariz en la parte superior, la aireación del vino según la superficie en contacto con el aire y también su temperatura, según la superficie de contacto entre el vino y la copa.
Para empezar, te recomendamos utilizar copas "INAO", cuya forma se ha diseñado científicamente para garantizar una degustación óptima de todo tipo de vinos.
Si no tienes, cualquier copa con forma de "tulipa" servirá perfectamente para que los aromas se desarrollen en la copa y se concentren hacia la nariz.
Un paquete de crackers naturales sin sal servirá perfectamente para limpiar el paladar entre un vino y otro. La harina que contienen absorberá el sabor del vino anterior y refrescará las papilas gustativas sin dejar otro sabor en la boca.
También servirá cualquier otro alimento de sabor neutro: pan, pretzels y, sobre todo, ¡agua! Así evitarás la "fatiga del paladar", que aparece cuando se acumulan demasiados sabores a la vez.
Las etapas de la degustación
• Indicios sobre la edad del vino
Inclina la copa sobre una superficie blanca para distinguir un vino joven de otro más viejo.
• Indicios sobre el contenido de alcohol, glicerol y azúcar residual
Mantén la copa ligeramente inclinada y gírala despacio para observar cómo se forman unas gotitas que se deslizan por la pared. Son las lágrimas o piernas del vino.
• La primera nariz
Inclina la copa 45° y acércala a la nariz sin agitarla para percibir los primeros aromas.
Esta etapa sirve, sobre todo, para detectar defectos del vino: olor a corcho, olor a vinagre, oxidación o reducción.
• La segunda nariz
Haz girar el vino dentro de la copa durante unos segundos. Así se aireará y desprenderá sus aromas secundarios.
En esta etapa deberían aparecer otros aromas menos volátiles.
Toma un pequeño sorbo de vino y muévelo con la lengua para que llegue a todas las zonas de la boca y puedas percibir todos sus sabores.
La técnica definitiva es la retronasal: aspira un poco de aire por la boca mientras mantienes el vino en ella y después expúlsalo por la nariz.
Luego puedes tragar el vino o escupirlo en un pequeño recipiente destinado a ello.
El rincón de los entendidos
En enología, se habla de vinos del «Viejo Mundo» cuando se producen en regiones vitivinícolas tradicionales, como Europa y Oriente Medio.
En cambio, en el Nuevo Mundo, como América y África, la actividad vitivinícola es más reciente. ¿Sabrás reconocer a qué categoría pertenece cada uno de los 4 vinos de este estuche?